El masaje perineal es una técnica sencilla para proporcionar elasticidad a la piel y los tejidos de la zona del periné. No es obligatorio ni indispensable. Considéralo una oportunidad para familiarizarte con la zona y conocerte mejor.

Tenemos varias formas de elastificar el periné: los movimientos de pelvis en la pelota, las movilizaciones de cadera y el masaje perineal.

La musculatura del suelo pélvico debe estar tónica y ser flexible y elástica para que nos ayude de forma eficaz en el parto.

Para que esté tónica, vamos a realizar los ejercicios de Kegel, los ejercicios de sinergia abdominoperineal, trabajo con el tronco, mantenimiento correcto de la postura…

Para que sea flexible y elástica, utilizaremos estiramientos y movimientos (flexión de cadera y rotación interna: trabajo en fitball, cuclillas…) y el masaje perineal.

El masaje NO debe ser DOLOROSO. Evitaremos las fricciones intravaginales, optando más por las presiones.

El masaje perineal está contraindicado en caso de varices vulvares y vaginales, y en candidiasis.

Comenzaremos a hacerlo a partir de la semana 33-34, de forma diaria, hasta que el tejido esté elástico, que pasará a hacerse 2-3 veces a la semana. Los primeros días podremos tardar unos 20-30 min, pero a medida que el tejido cede, puede hacerse en 5 minutos. (Estas pautas son orientativas, escúchate y hazlo cuando quieras).

Antes de iniciarlo, haremos los estiramientos y movimientos de la pelvis y caderas ayudándonos del fitball.

Es preferible que lo realice la pareja o acompañante, y lo hará con ambos pulgares. Podemos utilizar un aceite natural (rosa de mosqueta, almendras dulces…) o un lubricante acuoso. Las manos deben estar limpias y con las uñas cortadas. En cuanto a la posición, debe ser cómoda, semisentada o de cuclillas.

PASOS de MASAJE PERINEAL SUPERFICIAL

      1. BOMBEO en núcleo central fibroso del periné (NCFP, entre vagina y ano). Con dedo pulgar hacemos pequeñas presiones, en la medida que la madre lo permita. Primero suave y luego ampliamos movimiento.
      2. CÍRCULOS en NCFP. No es un roce, debemos mover la piel.
      3. CRUZ. Marcamos una cruz desde NCFP a isquiones (huesos de las nalgas).
      4. BARRIDO por los labios. Desde NCFP a capuchón de clítoris, pero sin apretarlo. Debe ser agradable.
      5. RELOJ: introducimos un dedo, y nos imaginamos un reloj, las 12 están prohibidas (uretra), las 6 es molesta si tiramos mucho, por lo que trabajaremos los laterales (primero uno y luego el otro) en 3 etapas:
        1. Tracción en 7-8: realizamos una tracción a ese nivel y luego soltamos despacio. Aplicamos varias tracciones hasta que el tejido vaya cediendo. En el otro lateral serán las 4-5.
        2. Cunita (media luna): pases por todo el lateral (7, 8, 9, 10, 11) y vuelta, las necesarias hasta que se relaje la musculatura.
        3. El ganchito: con el dedo en forma de gancho, tracción en 7-8 hacia fuera (cuidado que no se vaya el dedo).
      6. NUDILLOS: masaje con nudillos por las nalgas aproximándonos a la zona de la ingle (aquí iremos con más suavidad)

El masaje debe ser placentero, nuestra intención es relajar los tejidos blandos y darle elasticidad para el momento del parto. Sólo si lo concibes de esta forma podrás sacarle el máximo partido. Y recuerda, tienes dentro de ti todo lo necesario para parir.