¡MUÉVETE! PARTO EN MOVIMIENTO

El parto es un proceso dinámico, que requiere movimiento, no posturas fijas. Es el movimiento lo que hace que se desarrolle con normalidad. Una mujer con libertad de movimiento, buscará su comodidad y elegirá siempre la mejor posición: aquella en la que sentirá menos dolor y en la que su bebé bajará con mayor facilidad.

Las hormonas del parto ayudan a la mujer a desinhibirse y comportarse de un modo espontáneo, lo que le ayuda a conectarse con las necesidades reales de su cuerpo y adaptarse a ellas variando la postura para adecuarla a cada momento y situación.

No obstante, siempre podemos ayudarnos realizando movimientos facilitadores en las diferentes etapas del parto (dilatación y expulsivo).

DILATACIÓN

La dilatación es la apertura del canal de parto para permitir la salida del bebé.

En esta etapa podemos estar en continuo movimiento (si las circunstancias así lo permiten), podemos caminar, subir y bajar escaleras, montarnos en la pelota (fitball) y hacer movimientos de pelvis (hacia delante, atrás, laterales, círculos…). En el momento que venga la contracción nos ayudara a encajar al bebé una báscula pélvica anterior (sacar culete) y un autoelongamiento de la columna, así como soltar gemidos, gritos, jadeos…

También, una vez que venga la contracción y estando de pie, nos apoyamos en la pared, con culete atrás y estirando la espalda. La posición de brazos arriba nos va a ayudar mucho más al empuje y a la colocación de la barriga.

Por último, a estas posturas y movimientos se les pueden sumar presiones (por parte de la pareja o acompañante) en la zona de las nalgas, sacro, ilíacos…en los momentos de no contracción para aliviar el dolor.

EXPULSIVO

Se alcanza tras la dilatación de unos 10cm del cuello uterino, queda abierta la puerta de salida del bebé.

Es en este momento cuando se traslada a la madre a la sala de parto. Normalmente, el profesional encargado, junto con la madre, eligen una postura adecuada para la llegada del bebé.

Siempre que podamos y las circunstancias nos dejen, lo que vamos a buscar es una flexión de caderas (rodillas al pecho) y una rotación interna (pies lo más separados posible). La pelvis deberá estar en báscula posterior (llevar el pubis a la cara) para abrir lo máximo posible la zona inferior de periné. Podemos optar por posiciones de lateral, cuclillas (siempre que no esté contraindicada), cuadrupedia…y si no puede ser de otra forma, posición de parto estándar. Pero siempre buscaremos la báscula posterior de la pelvis y el estiramiento de columna (sacar pecho) cuando vengan las contracciones. Podemos gritar, gemir, cantar…lo que nos pida el cuerpo, pero es en estos gestos en los que más vamos a activar la zona de transverso para ayudar a salir al bebé.

El parto debe ser un proceso espontáneo, el cuerpo de la mujer sabe cómo comportarse para que todo vaya fluyendo. Hay que tener confianza en una misma, gemir, gritar, moverse, tener paciencia, el dolor es inevitable, pero escuchemos a nuestro cuerpo…todo suma para que el momento sea mágico.

“Estoy segura que vais a saber escuchar vuestro cuerpo, conectar con el bebé, ayudarle a venir a este mundo…toda mujer está preparada para ello. Respirad tranquilas, moveros, ducharos, caminad, sentid cómo vuestro cuerpo se modifica para ese momento. Y si por alguna casualidad hay una pequeña complicación, estaréis en el lugar idóneo, con profesionales sanitarios que saben hacer su trabajo. No dudéis en escribirme o llamarme si tenéis alguna duda o simplemente para decirme que ya está aquí vuestro bebé.”